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viernes, junio 03, 2011

¡LOS MISMOS ASESINOS!




El tiempo de los asesinos comienza aquí con la invasión de 1492 y no ha habido ruptura. Pero el discurso oficialista señala que en la revolución todo es diferente y que ahora el asesinato no es asesinato. Y en el caso de lo ocurrido en el CICPC-El Rosal, el régimen no es responsable. Actos individuales no pueden comprometer la institución.

Para el Min. Interior “los golpes no fueron la causa” de lo ocurrido. Y se agrega: el edema cerebral de uno de los muertos “no obedece a lesiones sino a un sofocamiento” (UN, 02/06/11, p.18) ¿Cuáles torturas?

Este “discurso socialista” es el mismo que se utiliza en los 40 años de la llamada democracia. Cuando los asesinatos  no podían ocultarse, se procedía a ‘investigar los casos  hasta las últimas consecuencias para   impedir la impunidad’.  

Hoy, en el debate sobre la Masacre  del Rosal,  se vuelve al mismo decir: se aplicará una tal justicia a los individuos que actuaron ‘por la libre’.

Se quiere soslayar que es este Estado-Gobierno el portador de una política  del encubrimiento y el engaño que da continuidad a la decisión  criminal que en nuestro caso contempla el abatido en los permanentes “enfrentamientos”, el exterminio, el desaparecido o el  liquidado en las salas de torturas. Nada nuevo. Sólo que ahora se produce  en  revolución.

Y  llama la atención que cuando se promueve  una tal ley contra el olvido y la impunidad, específicamente para los asesinados en el período 58-98, se deje de lado lo actuado en 12 años de ‘proceso’.

De modo que podrán pasar al olvido los muertos del 11A-02, los abatidos, exterminados, desaparecidos y  la fábrica de muertos que tiene montada el régimen en las cárceles y en las calles de este ex país.

Todo queda claro: los asesinos son los que desgobernaron durante 40 años. La revolución trae un dechado de paz, entendimiento, convivencia. Una verdadera escuela de democracia que nada tiene que ver con descalificaciones, odios y violencia.

Y esto es ser doblemente criminal: se asesina y se procede al respectivo ocultamiento y para ello se saca a relucir el fantasma de los DDHH en el que militan ahora los criminales de todas las condiciones. Ahí están ya ubicados los que acabaron con la vida de tres detenidos en los espacios de CICPC.

Sancho, este ex país está viviendo hoy el tiempo de los mismos asesinos, sin fecha de cierre o límites! T: ablancomunoz@


Últimas Noticias, 04 de junio del 2011. Leer mas!

domingo, abril 03, 2005

LAS CELDAS DEL CASTIGO CRIMINAL

LAS CELDAS DEL CASTIGO CRIMINAL

Agustin Blanco Muñoz

El señor golpista-presidente (GP) al referirse a los soldados muertos por quemaduras en Cumaná, señala que el caso no quedará impune: “A raíz de aquel acontecimiento triste en Fuerte Mara yo ordené que fueran eliminadas las celdas de castigo. Hay una violación, sin duda, en el batallón de Cumaná y habrá que establecer sanciones.” (EN, 18/03/05, p.A/2) Del caso ha sido imputado el soldado José Gregorio Acuña Gil a quien, según su madre ...“lo golpearon y le hicieron firmar un papel bajo engaño.” Y lo mismo aporta el joven : “Soy inocente, soy inocente. Me obligaron a firmar un papel declarándome culpable.”

Y la señora Jenny Gil de Acuña hace esta solicitud: “Yo le pido al jefe de la guarnición, coronel Lorenzo Valerio que dé la cara y asuma su responsabilidad por la muerte de esos muchachos y la injusta detención de mi hijo.” Hay una orden del Comandante en Jefe que fue ignorada y violada. Lo central del Reglamento de Castigos Nº 6 no podía ser aplicado y se hizo. ¿Cómo queda en este caso la autoridad del GP? ¿Forma parte este caso de la insubordinación creciente que se siente en los cuarteles y que ha creado situaciones como la del 01/03/05 en Maracay a propósito de la ‘movilización de los tanques?

El Gral. Baduel, comandante el ejército, admite la violación de la orden emanada del GP pero sale en defensa del llamado ‘Reglamento de Castigos’ ...“porque éste representa la norma que regula la vida militar.” Y agrega: “El Reglamento reza que la disciplina debe ser severa, pero al mismo tiempo digna y paternal.” (UN, 17/03/05, p.26). Y a su vez el Gral. Garcia Carneiro, Ministro de la Defensa, acepta que el 07/02/03, cuando ocupaba el cargo de comandante del Ejército reestableció los castigos en celdas contemplados en el Reglamento de Castigos Disciplinarios Nº 6, que había quedado sin efecto desde el 28 de mayo del 2002, debido al relajamiento de la disciplina. (EN, 19/03/05, p.B/26). Y cuándo el GP derogó la medida ¿también la derogó el ministro o quedó vigente lo que Baduel entiende por disciplina digna y paternal? ¿Castigos como los que conocemos son dignos y paternales?

Es materialmente imposible admitir que el caso de los soldados quemados en Maturín, Fuerte Mara y Cumaná: Jesús Alberto Febres, Orlando Bustamante, Ángel Ciro Pedreañez, Rommer Luján y Raúl Royett forme parte de ese paternalismo. El soldado Febres muere el 31 de enero del 2001, luego de haber sido rociado con thinner e incendiado por el teniente Alessandro Dario Sicat Torres, cuya culpabilidad fue tan evidente que, a pesar de muchas peripecias, fue condenado a 21 años de prisión por el tribunal 5º de Control de Aragua, donde fue radicado el juicio.

Tampoco integran la ‘dignidad y paternalismo’ casos ya olvidados como el de los cadetes reventados en La marcha del Litoral Central en noviembre de 1998. Seis sub-brigadieres sufrieron lesiones. Uno murió. “La autopsia reveló que la muerte de Francisco Romero Ortiz y las lesiones que sufrieron 5 de sus compañeros se originaron presuntamente por rabdomiolosis (enfermedad generada por el ejercicio excesivo)”. El Gral. Jorge Luis Carneiro, Director de la Academia Militar, ...“ encabezó la marcha desde Higuerote hasta Los Caracas, razón por la cual el tribunal considera que es responsable de lo bueno y lo malo que ocurrió.” (UN, 09/12/98, p.14).

El expediente 30096/98 fue remitido a la Corte Marcial los primeros días de diciembre/98, pero no hubo decisión. Al producirse el cambio de gobierno el asunto quedó totalmente olvidado. Hoy el Gral. García Carneiro es un oficial de tres soles. Y como Ministro de la Defensa acaba de expresar sus palabras de condolencia por la muerte de los soldados quemados en la celda de castigo del cuartel de Cumaná. Lucía grave y compungido. Y, sin embargo, es quien toma la decisión, en este gobierno, de reestablecer el Reglamento del Crimen Nº 6.

Entonces surge la pregunta en relación a si este señor general recordará la marcha forzada que llevó al cementerio a ese muchacho por todos olvidado y para quien también debe alcanzar el QEPD y la justicia. ¿Podrá la represión mitigar el descontento militar, por la arbitraria imposición del llamado neosocialismo? abm333@cantv.net

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