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lunes, junio 15, 2015

EL VOTO CÍNICO




En el año 2003, en medio del debate relacionado con la convocatoria al referendum revocatorio presidencial,  un grupo de estudiantes del Liceo Libertador de Mérida, nos solicitó una ponencia, que serviria como Leccion Inaugural a las Jornadas sobre el Voto en la historia de Venezuela, que habían organizado.

En esta exposición planteamos lo que significa el instrumento electoral como entidad o maquinaria de violencia. El voto como bala permanente para manipular y aplastar unas mayorías a quienes, una vez se les negó el voto por no poseer propiedad, y en otro tiempo se les compra el voto y la conciencia también por ser desposeídos.

Esto significa que el voto, en la historia de este expaís, y mucho más allá, es la historia de la perversión, la manipulación, el engaño. Puro y permanente cinismo.

En este momento, cuando invocamos la necesidad de una disidencia ante esta democrática revolución del cinismo, consideramos que puede tener alguna utilidad la discusión sobre estos contenidos.


VOTO, FARSANTES Y CINISMO

Agustín Blanco Muñoz

Es cierto –decía proféticamente mi maestro- que se avecinan guerras terribles, revoluciones cruentísimas, entre cuyas causas más hondas, pudiéramos señalar, acaso, la discordancia entre la acción y sus postulados ideales, y una gran pugna entre la elementalidad y la cultura que anegue el mundo en una ingente ola de cinismo. Estamos abogados a una catástrofe moral de proporciones gigantescas, en la cual sólo queden en pié las virtudes cínicas. Los políticos tendrán que aferrarse a ellas y gobernar con ellas. Nuestra misión es adelantarnos por la inteligencia a devolver su dignidad de hombre al animal humano. He aquí el aspecto más profundamente didáctico de nuestra Escuela Popular de Sabiduría Superior.
                                                              ANTONIO MACHADO




En este expaís  es casi imposible tratar el tema del voto sin que de alguna manera den ganas de reír. Es algo con lo que tanto se ha jugado, engañado y manipulado que se creó una imagen de feria que contribuye  a la conformación mental y la conducta de un colectivo social que se junta a una expresión de hilaridad que nos distrae pero que nos aparta de la consideración del fenómeno. Hay entre nosotros entonces una inclinación votacional que en apariencia nos divierte pero que en el plano histórico sirve a los grandes intereses de la dominación de ayer y de hoy. Por tanto, un fenómeno que debemos tratar de la manera más detenida y consciente.

EL VOTO ES EL PRIMER INSTRUMENTO DE MANIPULACIÒN Y VIOLENCIA


Y es una tarea para la que requerimos ayuda. Por ello aceptamos complacidos el ofrecimiento que nos hiciera Juan de Mairena que forma parte del personal de planta de una vieja Escuela de Sabiduría Superior fundada por Antonio Machado y que es, tal vez, una verdadera necesidad en el cuadro de nuestra verdadera política hoy aturdida de votos, farsantes y violencia. En Mairena hay disposición a trabajar con miras a que este centro del saber verdadero y justiciero se multiplique en este país. Porque tiene la visión que sólo con una Escuela con tales cometidos podrá formarse un pueblo capaz de enfrentar la burla votacional a la que se le ha sometido y somete día a día, de sol a sol.

Y en esta dirección, en los primeros pasos de lo que será luego la República de Venezuela, se profundizan las bases de la institución del cinismo. Y ahora se le da expresión y contenido propio. Cuanto se establece en este tiempo es una organización que en lo político, económico y social se inspira y define a partir de los postulados que provienen de la Revolución Francesa. La independencia debe traer aparejados tres valores esenciales: libertad, igualdad y fraternidad.

DESDE 1810 SE ESTABLECE EN EL PAÍS LA ESCUELA DE CINISMO REPUBLICANO

Desde un principio esta República dice cumplir con esos postulados.  Y en este punto se manifiesta precisamente la gran carga de la Vieja Escuela que tiene expresiones concretas directamente dirigidas al engaño y control de las mayorías. El sufragio o voto es el primer instrumento de engaño, manipulación y violencia. Desde la mañana del 19 de abril de 1810 se establece en el país una Escuela de Cinismo Republicano, con una clara misión antipueblo y tareas específicas en el campo del embrutecimiento, el vejamen y la animalización del hombre.

Y así como en el pasado colonial se llevaba caritativamente a las minas o a la labor extenuante y mortal sobre la tierra, ahora se les lleva a las urnas electorales creadas y dispuestas por los mismos dueños, los mismos ricos, los mismos explotadores, que daban vivas a la Corona, a Fernando VII y luego a la Revolución Francesa y a la Independencia de los Estados Unidos. Los mismos dueños que ahora se lanzan a la organización de la libertad y al disfrute de la igualdad y la solidaridad. Los mismos privilegiados que sienten y entienden que todos estos beneficios les corresponden en tanto dueños y señores.

Y que tienen conciencia a la vez que el resto de la población no tiene por qué alcanzarle tan altos valores. Entonces queda en claro que sólo se pone en práctica una política, una línea que tiende a conformar y alimentar la ficción: la creencia en una realidad que no existe.

Hacia ese objetivo está encaminada la Escuela del Cinismo desde abril de 1810 hasta el presente. De allí que sea tan necesario como inexcusable que la historia política de este país está guiada, concretada y proyectada por el cinismo que ha producido los mejores y más rentables dividendos de la explotación.

HAY QUE ADELANTARSE AL CINISMO POR MEDIO DE LA INTELIGENCIA

Lo importante, para decirlo con Mairena, es la “pugna entre la elementalidad y la cultura que anegue el mundo en una ingente ola de cinismo. Estamos abocados a una catástrofe moral de proporciones gigantescas en la cual sólo quedan en pie las virtudes cínicas”. Todo lo ocupa el cinismo. Domina la cultura cínica (para el engaño, la burla, la degeneración) Y no hay posibilidad alguna de zafarse. Por ello, agrega Mairena: “los políticos tendrán que aferrarse a ellas y gobernar con ellas. Nuestra misión es adelantarnos por la inteligencia a devolver su dignidad de hombre al animal humano”[i][i]

Los políticos caen indefectiblemente en las virtudes cínicas. Su labor diaria o la acción gubernamental está guiada y presidida por el cinismo. La Escuela Popular de Sabiduría Superior quiere cumplir con un propósito esencial: hacer de la inteligencia un instrumento que permita luchar por regresar la dignidad a un hombre ahora reducido a la condición del animal humano.

UN PAÍS EN LAS GARRAS DE LAS VIRTUDES CÍNICAS

Aceptemos entonces que hoy este país se halla entre las garras de las virtudes cínicas.  Nos han convertido en una legión de animales humanos en la cual está materialmente negada toda dignidad. Cada día que pasa comporta una mayor dificultad una persona digna (aquella que inspire y merezca respeto por su honestidad, humildad, capacidad de entrega, solidaridad, altos valores éticos y espirituales).  Es tarea ardua, difícil. Un reto.

CINCO SIGLOS DEL MÁS ALTO Y
RENTABLE CINISMO

Pero en nuestro caso, no arribamos al cinismo en fecha reciente. El primer gran cinismo fue el que dijo descubrirnos y como tal calificarnos y tratarnos como inferiores, como simples animales descubiertos que habrían de aspirar a la condición de gente y la cual tendría que compra con el propio trabajo, a costa de la propia destrucción humana. Se inician así cinco siglos en los cuales se siembra el más alto y rentable cinismo, el mayor desprecio por la condición humana de las mayorías sociales.
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