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domingo, diciembre 01, 2013

PABLO BRITO ALTAMIRA / EL QUIJOTE GRINGO / A ERIC EKVALL



Pablo Brito Altamira / Quixote 13




Podríamos empezar este pequeño homenaje parafraseando las célebres palabras de aquella maravillosa introducción: “ En un país de Suramérica de cuya nombre no quiero acordarme…”

 Sería pertinente, porque estamos hablando aquí de un Quijote, de un caballero andante con lanza en ristre, que enfrentó gigantes y nigromantes en nombre de una verdad que a todos, o casi todos, parecía locura.

Otros harán de él un perfil biográfico más preciso que el que yo puedo hacer y hay quienes explicarán mejor la parte técnica de sus propuestas sobre la materia electoral y el fraude, que fueron sus más recientes objetos de estudio, interés y combate.

Yo quiero hablar del ser humano, un ser humano tan auténtico que parece mentira.

Muchos pensaron que era una agente de la CIA. Otros decían que su atuendo desgarbado y su motoneta destartalada eran formas de disimular su actividad de espía. Pero se ganó la vida como actor de cine y de televisión, como locutor de voice over para documentales, como traductor y periodista free-lance y se fue sin un centavo, dejando una última demostración de que nunca necesitó de ningún poder detrás de él para defender lo que defendía y confrontar a quienes confrontaba.

Como Quijote que fue, debió enfrentarse a ese tosco y prosaico realismo sin ideas ni ideales de quienes no conocen otra política que la que denominan realpolitik, que podríamos traducir en venezolano criollo como ‘la política de los reales’.

Eric no entendía cómo los venezolanos podíamos despreciar el  hermoso país que tenemos al punto de vender  nuestra libertad por unas pocas y pasajeras prebendas.

 No entendía cómo gente que se dice decente, que se considera inteligente y culta, que se conoce como proba y respetable, podía traicionar los más sagrados principios de humanidad y entregar  su conciencia a cambio de tan poco.

 No entendía la cobardía, no entendía el fingimiento y la hipocresía, no lograba traducir a su idioma personal ese ‘guabineo’ permanente y esa impunidad total, ese desparpajo que no tiene vergüenza ni sentido del ridículo y que se ha enseñoreado de este país que amó más que a ningún otro, en el que tuvo hijos y nietos, por el que dejó, literalmente, el pellejo, en una quijotesca cruzada por la verdad y la dignidad. Y como decimos en el que sigue siendo su equipo, Por la Conciencia.

 Por eso lo escuchaban y lo respetaban, pero no lo tomaban en cuenta. Personas que hoy repiten frases que él dijo o escribió, se reían de él y consideraban sus planteamientos como argumentos de ciencia ficción.

Eric perdió la vida, ganándola para el cielo y para la historia, al arremeter contra los molinos de viento que él sabía perfectamente que eran perversos gigantes.


 Todavía hoy muchos intentan desmentir la tesis del fraude electrónico y defender la virginidad del CNE para poder justificar el llamado a elecciones controladas que sirve para legitimar al régimen y a su oposición oficial y otorga impunidad a los socios de la llamada clase política que ha convertido a Venezuela en piñata particular.

 El gigante era perverso y totalitario, aunque se disfrazara de inofensivo molino de viento. El mago Micomicón, que transforma lo imaginario en realidad no era la invención de una mente febril. Existía y se llamaba CNE: El loco no era el Quijote gringo; los locos, los idiotas, eran y siguen siendo los que insisten en ser engañados, estafados y atropellados para poder mantenerse en la zona de confort del colaboracionismo.


 Eric propuso su verdad, que era la verdad de Venezuela, pero pocos se atrevieron a oírla.

 Porque Eric destapó la olla central del gran guiso venezolano, con lo que puso en evidencia y en peligro ese pan para hoy que unos pocos comparten y que garantiza el hambre de todos en un mañana ya presente.

Primero lo tacharon de loco de las conspiraciones y luego le aplicaron la conspiración del silencio.  Nadie lo mencionaba y pocos se atrevían a publicarlo. Los que lo leían, callaban.

Eric, la persona, pasó así a convertirse en símbolo de una carencia central más importante aún que el fraude, porque es, justamente, fundamento de todos los fraudes sucesivos que han ido arruinando a la nación.

Esa carencia es la de la franqueza y la sinceridad desprovistas de cálculo.

En este país, que es de Eric tanto como de nosotros, siempre hay una excusa para no decir la verdad o no decir toda la verdad.

En Venezuela, así como hay innumerables formas de pedir el café: negro, guayoyo, corto, largo, con leche, marrón, etc. etc., hay incontables adjetivos para aplicar a la verdad y desvirtuarla.

Verdades inconvenientes, verdades impopulares, verdades que restan votos, verdades que el pueblo no entiende, verdades que a nadie interesan, verdades cuya hora no ha llegado, verdades crueles, verdades inútiles, verdades relativas, subjetivas…parece que tuviéramos un pavor infantil a la verdad tal cual es, porque como dice Serrat, la verdad, lo que no tiene es remedio.

Podríamos decir que padecemos del síndrome de Pilato, que se manifiesta por una incapacidad de conocer y reconocer la verdad y que lleva a la indiferencia y al desamor del que se lava las manos para evadir responsabilidades.

Un síndrome de hombres y mujeres irresponsables con ellos mismos y con los demás. Una irresponsabilidad epidémica con el que nuestro Don Quijote Ekvall no quería comulgar.

Y en eso, Eric representa esa otra virtud tan escasa como valiosa : la integridad.

Como colega, como amigo, como intelectual, como estratega y analista, Eric Ekvall mantuvo hasta el último minuto una consistencia y una coherencia que hicieron historia porque hacían y siguen haciendo falta.

Porque el nuevoriquismo de unos y el nuevopobrismo dizque izquierdista de otros son maneras de pretender lo que  no se es. Y no hay país, como tampoco persona , que pueda prosperar fingiendo ser otro.

Y para saber quiénes somos conviene saber quiénes no somos.

Y lo primero que no somos es inmortales.

Eric lo sabía muy bien por razones que duele recordar.

Y esa conciencia del límite, que tanto le ayudó en su última etapa y le sirvió para irse en paz después de haber perdido treinta kilos de peso  pero ni un gramo de esperanza, es otro signo de lo que podríamos llamar su incómoda disidencia. Porque recordaba a todos, con su solo ser, que la hubris, esa psicopatía del poder, no convierte a los poderosos en inmortales ni en eternos jóvenes, espejismo iluso  y pueril  de narcotraficantes y narcoestadistas.

Y volviendo al hombre, al amigo, quiero terminar esta pequeña nota con un reconocimiento especial por la maravillosa e inevitable Dulcinea de nuestro Quijote.

Elisabet Sabartés, corresponsal de La Vanguardia de Barcelona, acompañó a Eric en su última batalla y fue coautora indiscutible de la sonrisa con la que Eric se despidió de este mundo.

Gracias a ella Eric partió recibiendo amor incondicional, el mismo que otorgó a Venezuela durante más de 30 años.


PABLO BRITO ALTAMIRA
@Hermeticum
Palabras pronunciadas en la Catedra Pìo Tamayo
en el Acto Homenaje a Etc Ekvall, el
25 de noviembre del 2013, Sala E de la BCUCV



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martes, abril 30, 2013

PABLO BRITO ALTAMIRA - LA REBELIÓN DE LAS PLAZAS





El Estado es una garrapata
Hinchada de sangre y de petróleo
Por el petróleo corren los dólares
Por la sangre las sobredosis
De los niños de la patria
  
1

Somos asaltados por el hampa, somos asaltados por la brutalidad policial, somos asaltados por la ausencia de atención en los hospitales, somos asaltados por la indiferencia, la indolencia, la desidia, la negligencia criminal.

Y somos asaltados por las preguntas:

¿Cuál es el punto más alto al que todos podríamos mirar para sentir que existimos juntos y que juntos podríamos cambiar las cosas?

¿Por qué entonces insistimos en mirarnos las puntas de los dedos de los pies?

El problema no es cómo salir de una dictadura, el problema es cómo instaurar una democracia.

Si hubiéramos sido demócratas el 14 de abril el líder habría escuchado y seguido la voluntad del electorado y todos habríamos salido a la calle. Pero no, fue el electorado el que acató la decisión del líder y adoptó el silencio de los que otorgan, el silencio de los cómplices.

Nos acosan las preguntas: ¿Por qué tanto miedo a la libertad? ¿Por qué tanta sumisión a los dictámenes de los que se dicen dirigentes y la gente llama líderes? En alemán, líder se dice Führer.

¿Por qué ese desprecio , esa subvaloración del ciudadano?

Primero decían que no se nos podía contar que esto era una dictadura. Luego, que no se nos podía hablar de fraude. Siempre se nos trata como a párvulos a los que no se puede decir las verdades completas, siempre hay que llevarlos de la mano y con los ojos cerrados. Siempre hay que hablarles de cigüeñas y de pajaritos.

Ahora, cuando todo o casi todo depende de mostrar la fuerza que tenemos, nos dicen que no podemos salir a la calle – nuestra calle- porque nos van a matar, porque vamos a desatar una guerra civil, porque nos van a usar como carne de cañón.

Nos creen idiotas, nos creen asesinos o nos creen masoquistas. Si salimos a la calle, lo haremos de modo de evitar esas amenazas. Guerra Civil no habrá porque nadie, en ningún bando, está dispuesto a dar la vida por sus dirigentes. Matarnos entre nosotros no ocurrirá porque la población no quiere esa sangre que algunos interesados dicen que debe correr para que las cosas cambien. Y que nos usen como pretexto depende de que dejemos que lo hagan, y es aquí donde los llamados dirigentes, con su fuerza mediática, podrían ayudarnos.

Pero no les interesa, porque si salimos a la calle sin ellos y no dejamos que ellos nos roben las banderas nos daremos cuenta de que no los necesitamos.

2

Esta es una dictadura militar, pero es también la dictadura de la guachafita, y tal vez no haya lugar para aguafiestas como nosotros. Cuando el Titanic se hunda no se acordarán de otra cosa que de pelearse por los botes salvavidas y entonces serán ellos los que griten: ‘ siempre lo habíamos dicho’ como ahora dicen del fraude. Son ladrones de banderas.

No quiero responder  como los sociólogos, que hablan de pasadas esclavitudes como traumas indelebles. Quiero hablar como ser humano, que sabe y siente que todo lo humano es libre y todo lo libre es humano.

Y la pregunta vuelve y nos acosa: ¿Por qué somos tan inhumanos?

No quiero responder como quienes piensan que un clavo saca otro clavo y que un golpe se desmonta con otro golpe.

Ningún cambio se produce con solo desear el poder, hay que desear el bien común primero para alcanzar el poder de hacerlo después.

El sistema, que se sostenía gracias a su habilidad para guardar las apariencias, ya no puede guardarlas. El rey , ya lo saben todos, a desnudo. Pero ¿Qué hacer ahora?

El susto que acosa a los llamados dirigentes es que ya no les queda más remedio que actuar. El susto que acosa a los venezolanos es que ahora está claro que los llamados dirigentes no saben, no pueden, no quieren actuar contra un statu quo del que depende su propia subsistencia. Después de nosotros, el diluvio, habían dicho siempre en privado. Pero el diluvio llegó, y en el arca que tienen preparada solo caben ellos, y muy apretados.

Ellos dicen que esto es antipolítica, pero que la ciudadanía sea la que tome las decisiones y ellos, los llamados servidores públicos, los que las ejecuten no es antipolítica.  Lo que ocurre es que  los políticos no quieren servir a nadie más que a ellos mismos. No es que la ciudadanía sea antipolítica, es que los políticos son anti-ciudadanía.

Ahora  entendemos sin más anestesia que la desobediencia civil empieza por el desacato a esos llamados dirigentes.

Y ahora sabemos que no se trata de cambiar de amos, sino de dejar de ser esclavos.

El problema teórico se convierte entonces en un problema práctico. ¿Quién convoca? ¿ Cómo nos reunimos? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Qué clase de manifestaciones y protestas pacíficas vamos a organizar? Foros, encuentros, asambleas ciudadanas que la constitución consagra

¿Cómo convocar para que la convocatoria no sea tergiversada?

Y aquí nos enfrentamos a otro asalto: nos asaltan los medios de comunicación controlados y dirigidos contra nosotros por el régimen y sus aliados de izquierda y derecha.

En este siglo en que los medios de comunicación son armas de desinformación masiva toda voz disidente es acallada o ignorada.

¿Cómo difundir nuestro mensaje? ¿Cómo recibir el mensaje de la gente?

Este es un tema para una consideración más extensa que la que podemos desarrollar en este foro *, pero es un tema central que debemos analizar con un enfoque totalmente distinto al habitual.  Masificación es sacrificio de la calidad en beneficio de la cantidad, sacrificio de lo individual en nombre de lo colectivo, sacrificio de lo esencial para privilegiar lo trivial. Los medios masivos no son los medios que necesitamos para crear la conciencia que buscamos.

No los únicos, es todo caso.

Ahora, más que nunca tenemos que entender que nuestro problema es local pero que no se resuelve en términos locales. Lo que está en juego es un replanteamiento del modo de ser de las sociedades. No basta salir de la dictadura y ‘volver’ ,como algunos dicen,  a la democracia. La película no se puede retroceder, pero incluso si se pudiera, no sería deseable. Esa democracia que teníamos es un modelo vencido, periclitado diría uno de sus fundadores. Por eso produjo  la dictadura en la que estamos.  Ningún proyecto que se llame progresista puede proponer un regreso al pasado. El regreso al pasado lo estamos viviendo. Más pasado y más atraso que esto solo lo conseguiríamos volviendo a la edad de piedra. No se trata, pues, de regresar a la democracia, se trata de instaurar una democracia nueva.

Y lo primero que hay que hacer es repensar, replantear, reinventar el papel y la función del liderismo y de los partidos basados en ese liderismo que siempre, indefectiblemente, lleva al caudillismo y a la lucha por el poder que olvida cuál es el propósito de ese poder.


Ahora más que nunca tenemos que entender que o basta adversar, hay que proponer un modelo diferente.  Esa es la parte del trabajo que no puede realizarse en la calle. Esa es la parte del trabajo que debería realizar una asamblea constituyente de la disidencia.

No una constituyente como recurso legal ,únicamente pensado para recuperar el equilibrio perdido y restaurar una legalidad anterior.

Sino como instrumento para el pensamiento y la restructuración de un nuevo orden de cosas, de un nuevo contrato social.

Mi propuesta no es la rebelión de las masas. Esas masas trajeron este masacote.

Mi propuesta podría llamarse, mejor, la rebelión de las plazas.

Pienso en la plaza Tahrir de El Cairo, donde nació la Primavera Árabe.

Mi convocatoria no quiere dar pie a nuevas violencias que justifiquen nuevas represiones. Quiero invitar a los que llaman ‘ de a pie’ a poner un pie en la calle.

Hay que marchar, sí , cuando sea preciso.

Pero más fácil que marchar y más eficiente que cacerolear es salir a la calle y plantarse en la puerta de las casas. O llegarse a pie – ya que nos llaman de a pie- hasta la plaza más cercana y reunirnos con los vecinos, también de a pie. Sin tarimas, sin líderes. NO para decidir quién será el próximo en mandar sino para decidir qué le vamos a mandar a hacer a ese  próximo.

Es hora de que entendamos que ‘mandatario’ no es el que manda, sino el que cumple un mandato.

Es hora de entender también que el  caudillismo, que es siempre un mesianismo,   no es una ideología sino una enfermedad social,  que se manifiesta – entre otros síntomas- ,  por la exageración y lo excesivo, por el delirio de los propósitos descomunales , grandiosos, heroicos, es decir,  inhumanos.

En otros tiempos se proclamó libertad, igualdad, fraternidad.

Ahora necesitamos más que otras cosas: Decencia, respeto y compasión.

La democracia se parece más a un trabajo de paciente carpintería que una fulgurante explosión de fanatismo.

Mi propuesta es dar un paso a la vez.

Y darlo cada vez mejor que el anterior.

Un  paso en el pensar, porque hay que definir qué es lo que queremos

Y un paso en el hacer, porque hay que salir a la calle a exigirlo.

La garrapata succiona los cerebros
La garrapata se adentra en las entrañas
Te come los sueños, te roba los deseos
Es muy difícil escapar de su maraña

Pablo Brito Altamira
@Xlaconciencia

* Intervención en la Cátedra Pío Tamayo del 29 de abril de 2013 en el marco del foro titulado ¿Qué hacer? ¿Cómo enfrentar la situación política actual más allá de toda violencia? realizado en la Sala E de la UCV.

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sábado, marzo 16, 2013

CPT - ¿QUÉ PASARÁ EN ESTA PARTE DE VENECUBA EL 14A-13?







Cátedra ‘Pío Tamayo’
Centro de Estudios de Historia Actual
IIES / FACES / UCV

 CARACTERIZACIÓN DE LA VENEZUELA
ACTUAL

FORO

¿QUÉ PASARÁ EN ESTA PARTE

DE VENECUBA EL 14A-13?


PONENTES
PABLO BRITO ALTAMIRA
GENARO MOSQUERA
LIONEL MUÑOZ
ALFREDO WEIL

MODERADOR
AGUSTÍN BLANCO MUÑOZ

LUNES 18 DE MARZO DEL 2013
SALA “E” DE LA UCV / 6 PM

  
LA MAQUINARIA DEL PODER DESPLIEGA TODO SU PODER

Al momento en que un grupo de diputados denunciaban ante la Fiscalía y el CNE el ventajismo gubernamental, patentizado en la cadena nacional que se trasmitió la noche del 15M para reponer la exposición de Chávez del 08/12/12 en la cual anuncia su cuarta operación y alude a la posibilidad de que Nicolás Maduro pudiese ser su sucesor, se produce una cadena para dar cuenta del homenaje que las Misiones le rinden al Presidente (e).  

La cuestión está clara. La maquinaria del poder despliega de manera permanente todos sus resortes para ejercer cada vez más un mayor control sobre unas oposiciones que de nuevo se inscriben en un proceso electoral en el cual su papel es terminante y específico: legitimar.

Ir a nuevas elecciones en las mismas condiciones del pasado parece una decisión que se mueve entre la ociosidad  o la negociación. El argumento en este sentido es curioso e ingenuo: estamos obligados a llamar a votar porque como partidos nos debemos a la democracia y porque es un deber de cada uno de los venezolanos.

LAS OPOSICIONES PERSISTEN EN SU CONDICIÓN
DE CONVALIDADORES

Hoy, cuando ya no hace acto de presencia Chávez, se le sustituye y multiplica en los territorios del mito, el culto y la iglesia de una revolución que crece de la mano de la fuerza social ampliamente favorecida por el llamado reparto de la renta petrolera. Por su parte, el oficialismo se ve de nuevo fortalecido por las oposiciones sin oposición que hasta el presente persisten en su condición de factores de la convalidación.

Por esto hemos mantenido que mientras no se enfrente al oponente como contrario dialéctico, seguiremos viendo una especie de lucha de las mismas posiciones. Y esto dejaría a un lado la polarización radical y los odios irreconciliables. Por esto mantenemos que el 14A parece estar concebido como una formalidad en la cual se inscriben quienes forman parte del productivo mercado electoral.

PERVIVE LA GRAN INVERSIÓN EN
LA COMPRA-VENTA Y NEGOCIACIONES

Aquí sólo hay hoy una política cada vez mas asentada y dueña del mando-poder. Con contradicciones, luchas internas y multiplicidad de ambiciones, pero hasta el presente controlada por la acción de la compra-venta que permite la gran inversión que impulsa y mantiene la renta petrolera.

En las oposiciones sólo se aprecia grupos empeñados en lograr posiciones de y para la sobre vivencia. No se conoce un proyecto político-ideológico que exprese de manera clara y directa que país quieren construir. Sólo se cobijan bajo la sombra de una tal democracia que habría tenido vigencia a lo largo de los 40 años del puntofijismo.

¿PODRÁ CON SU COMPROMISO EL BATEADOR EMERGENTE?

Por eso hoy, con vista al 14A, se ve con mucha nitidez la continuación del mando-poder que en lo económico-social nos colocó en el mayor de los abismos. El equipo que está al frente del mando poder ya no cuenta con Chávez, pero ha hecho lo posible por poner en su lugar el mito-culto que se trata de trasmitir a Nicolás Maduro. La pregunta que surge es comprometedora: ¿Adquirirá el bateador emergente la formación, el dominio y la ascendencia que que le permitar estar al frente de la revolución y seguirla conduciendo a 'paso de vencedores'?


EN EL AÑO DE LA CELEBRACIÓN DEL
TRIGÉSIMO ANIVERSARIO
DE LA CÁTEDRA PÍO TAMAYO
1983 - 2013


Coordinadores
Agustín Blanco Muñoz /  Mery Sananes / Danielita Barrolleta
Tlfs 6052536 / 6052563  (0416) 638-7320  (0414) 333-6515
Twitter: @ablancomunoz

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domingo, junio 24, 2012

PABLO BRITO ALTAMIRA - SOBRE: VENEZUELA UN PAÍS PODRIDO. HABLA ELÍAS MANUITT CAMERO


Comentario al libro del Profesor Agustín Blanco Muñoz

Para un civil que nunca ha disparado un arma, como yo,  el tema de este libro y de este conversatorio no puede tener un enfoque objetivo.  Las razones de lo que se ha denominado lucha armada, si las hay o las hubo, son tema sobre el que nada puedo aportar, como no sea desde una óptica total y completamente subjetiva. Pero Elías Manuitt Camero, a quien hoy se rinde homenaje a través del excelente libro del Profesor Blanco Muñoz, no era sólo un hombre de esa lucha armada, era también un poeta. Esto me permite hacer un breve comentario sin sentirme demasiado extranjero, demasiado intruso en esta mesa donde todos tienen algo que decir con más pertinencia que yo.

¿Qué ha sido y qué es en este país la política revolucionaria? ¿Tenemos hoy lo que nos corresponde como herencia revolucionaria? El libro de Agustín plantea  y sugiere una larga serie de preguntas, muchas de ellas sin respuesta. ¿Cómo hacer, pregunta también, para quitarnos esa parte de la memoria  y dejar de un lado ese tiempo que sólo nos dejó errores, fracasos, frustraciones?

Estamos en una situación, pareciera decirnos, que tal vez no justifica pero sí explica el suicido del poeta guerrillero, del guerrillero poeta.  Porque si uno se pregunta y se pregunta y no obtiene respuesta se encuentra de pronto, irremediablemente, en una calle ciega -real y textualmente ciega-  donde los ojos quedan al fin abiertos para siempre, como dos golondrinas.

Agustín parte de esa imagen de Miguel Hernández,  poeta de la guerra o poeta en guerra y establece que cada uno de los muertos por la libertad queda con los ojos en la vida.

Pero de las preguntas sin respuesta, de los callejones sin salida que llevaron a Manuitt Camero al abismo, surgen hoy otras preguntas que son las que le hacemos a la época que permitió que esto ocurriera.

Dice Mery Sananes en el prólogo a los “ sueños de amor y libertad” de Manuitt:
“ Tu disparo, Elías,  es un nuevo expediente a esta sociedad, a esta historia dolorosa, a este proceso donde todos, como decía Pío hace más de cincuenta años , nos hemos convertido en culpables y cómplices de las armas asesinas. Tu vida y tu muerte son radiografía e historial de un tiempo y una sociedad que hay que cambiar ”.

Y esta es la pregunta que viene de adentro y que busca llegar más adentro aún en la respuesta, como para ir más allá sin tener que hacerlo con el gesto definitivo que el poeta puso en  práctica como último poema sin palabras: ¿Qué clase de sociedad es la que acorrala a tal punto la sensibilidad humana que fuerza al individuo a tomar las armas, contra otros o contra él mismo?

 
¿Es una sociedad criminal? ¿Es una sociedad enferma? ¿O es, como declara en el título el libro de Agustín y Elías, un país podrido?

Lo que permite, y exige, proponer esta otra cuestión: ¿Qué clases de personas forman, formamos un país así?

Estas no son preguntas fáciles, de esas que podemos responder sin pensar. No pretendo hacerlo yo en esta breve intervención. 

Manuitt se jugó su respuesta, que no es la mía,  cuando escribió:

Cada vez que salgo al viento
Me pongo a considerá
Qué será de Venezuela
Su futuro cuál será
Y la única respuesta
Que yo he podido encontrá
Es que pa’arreglá esta vaina
La solución es PELIÁ

Pero esta respuesta remite a otras preguntas, tal vez anteriores. Pelear… ¿Contra quién?  ¿Contra el tirano o contra la tiranía, contra el sistema o contra los que lo imponen… o contra los que lo toleran…contra los otros o contra nosotros mismos?

Preguntas difíciles que tal vez nadie a solas pueda responder, puesto que no es un problema de la soledad sino de lo colectivo. Yo no tengo las respuestas. Solo quiero comentar, siempre desde la subjetividad, siempre más cerca del poeta que del hombre de armas, que huir de las preguntas, por difíciles de responder que sean o parezcan,  es huir de nuestra condición humana. Yo no soy historiador pero sé que desde hace mucho tiempo en Venezuela se dispara primero y se pregunta después. En el sentido más literal  y sangriento, ese que produce un muerto cada media hora, y también en muchos otros sentidos igualmente sangrientos a la larga, igualmente inhumanos, por banales que parezcan.

Aquí se  habla antes de pensar, se gasta el dinero antes de sudárselo, se hacen hijos antes de amar, se publican leyes antes de discutirlas y se ganan elecciones antes de contar los votos. Huimos hacia adelante a toda la velocidad que la gasolina barata nos permite  para no detenernos ni un instante a preguntarnos quiénes somos, para qué somos, cómo somos…morimos, muchas veces, antes de preguntarnos si estamos vivos.

Huimos de nuestra propia humanidad, como si ser humanos fuera un peso demasiado grande, tal vez porque para serlo en plenitud tenemos que preguntarnos por nuestra condición más radical y más básica, nuestra condición de mortales.

Parece, en efecto, que nos regodeáramos en la paradoja funesta de irnos matando por el camino para escaparle a la muerte, al punto de que los caciques míticos de la tribu se declaran obscenamente inmortales, brutalmente vencedores de la debilidad, la enfermedad y el miedo, condiciones humanas por excelencia,  que están proscritas del lenguaje oficial como si se tratara de cosas pecaminosas y perversas.

De ello, como de todo lo demás, debemos  responder también como ciudadanos, acostumbrados a colocar en los líderes que nosotros mismos entronizamos la suma del cielo y del infierno mientras escondemos como avestruces la cabeza dejando expuesta nuestra  parte más vulnerable. ¿Idiotas? ¿Cómplices? ¿Inconscientes?

El puer ataernus, el eterno adolescente, es nuestro ícono, nuestro arquetipo y nuestro prototipo de ser humano. No tratamos a nadie de usted, no decimos señor o profesor o maestro , decimos chamo,  pana, amorcito… mostrando , aceptando o refrendando la superioridad de todo lo que es juvenil o nuevo o reciente o flamante y suplantando así lo esencial por lo aparente, porque la juventud no es una condición sino una circunstancia pasajera que sólo puede hacerse definitiva dándole muerte al que la ostenta.

Y así están muchos, paralizados en unos años sesenta en los que ya estaban atrasados  y convertidos en momias del funcionariado que se dice revolucionario. Con esta trampa, con esta cirugía estética de la teoría social, la sociedad entera pierde la memoria, la serenidad, la sabiduría, la prudencia y el sentido de lo trascendente, que son todos atributos de lo añejo, lo curado, lo decantado. Atributos de la Historia, en fin.

Como púberes congelados, estamos detenidos, retenidos, suspendidos siempre a un minuto de cumplir la mayoría de edad por miedo-terror de convertirnos en responsables de nuestros actos.  E incapaces, por tanto,  de salir de una vez por todas de esta prehistoria contemporánea.

Estamos, como Sísifo, intentando burlar a la muerte con argucias para terminar condenados a golpearnos eternamente con la piedra que debemos cargar una y otra vez hasta la cima de la montaña  que se viene abajo siempre con el nuevo deslave de cada temporada de lluvias.

Venezuela es un país podrido a costa de no haber querido madurar nunca. Como en el  retrato de Dorian Gray, el pacto con el diablo, firmado con la sangre negra, bituminosa del inframundo, nos permite vernos siempre apuestos, jóvenes y modernos, mientras que la realidad, oculta en el desván, desborda por las cloacas, los subsuelos y las morgues.

Y si el ex país nunca despierta, un epitafio rezará:

Aquí yace la Pequeña Venecia
Muerta por negarse a crecer
Abrió  los ojos, la muy necia
Cuando era ya muy tarde para ver.

Pablo Brito Altamira

Exposición en la CPT, el lunes 18 de junio del 2012, en el marco de la presentación del Tomo No. 23 de los TV de Agustín Blanco Muñoz, Venezuela, un país poido. Habla Elías Manuitt Camero. Caracas, CPT-CEHA-UCV, 2012, en la Sala E de la UCV.


Información sobre el libro
Tlfs 0414 333 6515 / 0416 638 7320 / 212 605 2536
abm333@gmail.com / dbarrolleta@gmail.com / merysananesqgmail.com
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