lunes, julio 30, 2007

EL RETO DE LA HISTORIA ACTUAL


La reflexión sobre la Historia Actual resulta ahora indispensable. Nunca fue tan evidente su necesidad para comprender lo que ocurre en el convulsionado mundo en que vivimos. Bien temprano aprendimos con Marc Bloch que la historia es actual o no es. Porque mientras persista en el puesto que le asignaron los anticuarios, en el más remoto pasado, ni siquiera puede aludir a la condición de ciencia. Nuestro aporte al III Congreso Sudamericano de Historia que se celebró en la ULA-Mérida entre el 19 y el 21 de julio fue la ponencia titulada: Proceso de formación y desarrollo de la Historia Actual en Venezuela.

La ocasión fue propicia para dejar testimonio de una labor que ahora cumple cuarenta años de inicio formal. En el año 1967-1968, actuando en calidad de profesor-instructor en la Escuela de Historia de la UCV, presentamos a oferta un ‘Seminario Optativo’ sobre Historia Actual. Podemos señalar este curso como la primera expresión formal de este tipo de estudio.

De esto no se había hablado antes y por ello para muchos la propia expresión de historia actual era motivo de hilaridad. Hoy, cualquiera que piense en historia, no puede eludir la disciplina que específicamente se ocupa del estudio de lo que ocurre ante nuestros ojos.

EL PRIMER CURSO DE HISTORIA ACTUAL

Ese primer curso de Historia Actual fue el resultado de reflexiones que hicimos en el transcurso de la carrera para recibir el título de Licenciado en Historia. La enseñanza que se dictaba, y que en buena medida aún se dicta en ese centro, no iba más allá de la repetición de los viejos textos de historia enmarcados en la concepción positivista y romántica. Eran muchas las interrogantes que nos formulábamos que no encontraban respuesta satisfactoria. De allí nuestra inconformidad que en muchos momentos bordeaba la frustración.

UN CÍRCULO PARA EL DEBATE DE IDEAS

Y fue por la búsqueda de otras vías de aproximación a la historia, de la visión de nuevas fuentes y la revisión de otros puntos de vista, que creamos el Círculo de Estudiantes de Historia, en el marco de un movimiento estudiantil inmerso en la actividad política pero alejado de la propia comprensión de la lucha armada que se desarrollaba en ese momento y de la cual, en el menor de los casos, era observador.

A punta de esténciles y resmas de papel adquiridas con el aporte de muchos, logramos editar algunos Cuadernos que, entre otros, reprodujeron el Discurso de Incorporación a la ANH de Enrique Bernardo Núñez, toda una crítica al baratillo de historia y lo que él denominaba historia enteca y amañada, dos trabajos de Salvador de la Plaza (La formación de las clases sociales en Venezuela y En torno a las Clases Sociales en Venezuela), otro del maestro J. D. García Bacca sobre Filosofía, Marxismo e Historia y algunas correspondencias de guerrilleros, como las de Argimiro Gabaldón de diciembre de 1963 denunciando el abandono a que la dirección del partido condenó al movimiento guerrillero.

EL PRIMER ARCHIVO DE HISTORIA ACTUAL SURGE EN LA RESIDENCIA ‘STALINGRADO’ DE LA UCV

A la Residencia Estudiantil ‘Elías David La Rosa’, compañero asesinado en El Cementerio el 24 de enero de 1962, le fue cambiado el nombre en el mundo publicitario por Stalingrado, desde el momento en el cual Rómulo Betancourt señaló que era una guarida de extremistas y subversivos al servicio del comunismo internacional que tenía su estafeta en La Habana bajo la conducción del mercenario Fidel Castro.

En realidad, se trataba de una sede en la cual las fuerzas políticas que actuaban en la lucha armada contaban con un importante espacio. La casi totalidad de los residentes tenían algún nivel de participación en la contienda que se libraba.

Nos tocó entonces como militante de la Juventud Comunista tener responsabilidad política en la dirección de este centro de lucha. Desde la habitación Nº 11 de la planta baja, ubicada al lado de la puerta de entrada, manteníamos el inevitable control de quienes ingresaban sobre todo después de las 9 pm.

En este espacio se produce nuestra primera aproximación a la Historia Actual. Desde septiembre de 1962 estudiábamos en la Escuela de Historia y por estar permanentemente en contacto con documentos y versiones orales del acontecer se nos ocurrió que tenía sentido comenzar a acopiar documentos y a dejar registro grabado de informaciones para que no se perdieran en el olvido.

De este modo, junto con el archivo de fuentes documentales ‘quema manos’ que conservábamos en nuestra habitación teníamos un incipiente registro de palabras en el cual nadie se identificaba. Todo material que provenía de las discusiones, debates de las fuerzas de izquierda, en plan de insurgencia, todas las proclamas, periódicos clandestinos, volantes, los recogíamos en el entendido de que eran materiales esenciales para la elaboración y proyección de la historia que en algún momento alguien tendría que escribir.

EL PRIMER ALLANAMIENTO A LA UCV

En el amanecer del 13 para 14 de diciembre de 1966 se produce el allanamiento a Stalingrado. Le meten 4000 hombres sobre las armas a la UCV, pero estaba claro que el ‘epicentro’ eran las residencias y en particular la que se consideraba como la casa nacional de la lucha armada. Todos los residentes, incluyendo las mujeres, fueron detenidos y llevados a la sede de la Digepol en Los Chaguaramos donde se les reseñó. A otros se les ‘aplicaría todo el peso de la ley’.

Al residente de PB-11 se le hacia una gruesa acusación. Se le consideraba comandante por la cantidad de documentos, casettes y rollos de fotografía que se le incautaron. Entre otros documentos teníamos archivo de correo entre guerrilleros y familiares, entre guerrilleros de frentes, documentos bajados de la montaña o producidos en las Unidades Tácticas de Combate. Un archivo supuestamente protegido por la autonomía universitaria era el motivo fundamental para un interrogatorio a fondo, rodeado en los primeros momentos de una apreciable violencia.

Ya estábamos en presencia de un capítulo llamado a enseñarnos lo que son los peligros de la historia de lo que ahora ocurre y nos toca, independientemente de nuestros deseos e inclinaciones. Una vez fuera de los calabozos y en condición de profesor de la Escuela de Historia comenzamos el trabajo formal de investigación sobre la temática que era objeto de nuestro interés: la lucha armada. Y tuvimos que recomenzar en lo que se refiere a documentación. No se nos pudo quitar la rica experiencia de haber aprendido los primeros avances de una disciplina en medio y con los propios actores del acontecer objeto de estudio. Había comenzado la aventura de Historia Actual. Un verdadero objetivo de vida.
EL 0TRO ALLANAMIENTO A LA UCV

Tres años más tarde en el ocaso de noviembre del 69 otra vez los 4000 hombres sobre las armas caen sobre la UCV. Esta vez no vienen por residentes armados ni a acabar con los supuestos túneles en los cuales los subversivos tenían inmensos depósitos y fábricas de armas. El allanamiento ordenado por el socialcristiano Caldera en medio de su Venezuela pacificada, venía a acabar con un peligro a nivel político e ideológico: la renovación académica universitaria. Era necesario quebrar un proceso que apuntaba en forma creadora hacia la constitución de movimientos con disposición para organizarse y avanzar en planes de acción que pudieran tener una verdadera trascendencia.

En este sentido, cuando dirigíamos ese primer curso de Historia Actual, ya podíamos hacer la relación de dos allanamientos y dos allanadores que coincidían en la necesidad de aplastar la universidad por considerarla peligrosa por su capacidad crítica, ascendencia moral en la población y, en consecuencia, por la amenaza de que pudieran convocar a un acto de desconocimiento o desobediencia del gobierno legalmente constituido.

EL RECTOR MAGNÍFICO

Con este operativo la renovación se vino a pique. El gobierno acabó con el rectorado y el consejo universitario. Destituyó las autoridades y nombró unas interinas. El rector Bianco es, desde entonces, el símbolo del rector magnífico. Con gallardía, valor y honestidad, inteligencia y sensibilidad defendió con su ejemplo la institución y cuando fue defenestrado por el Consejo Nacional de Universidades, instrumento de la política gubernamental, permaneció con la frente en alto haciéndole saber al mundo que formaba parte de los indoblegables que no tienen precio.

Como consecuencia de este allanamiento, las autoridades impuestas llegaron para cumplir con su misión depuradora. En cada ocasión se ponían trabas para el desempeño académico. La Escuela de Historia tenía su sede en la esquina de Cruz Verde, lugar al cual había que ir a firmar la asistencia. Nos negamos a cumplir con esta decisión de los invasores. Y eso bastó para la suspensión y expulsión. Esta medida viene a favorecer los planes adelantados por el director de la Escuela para impedir la convocatoria a la prueba de oposición para lograr nuestro ingreso definitivo como profesor.

EN 40 AÑOS NO HE PODIDO PISAR DE NUEVO
LA ESCUELA DE HISTORIA DE LA UCV

Y fue tal la profundidad de la condena que no se me reintegró una vez finalizada la intervención. El veto lo mantenía la corriente que dominaba la institución. La persecución llega a tal punto que en 40 años no se ha permitido que volvamos a pisar esa Escuela.

Durante esas cuatro décadas, nuestra labor de docencia, investigación y extensión, realizada desde el Instituto de Investigaciones de la FACES/UCV, ha tenido como centro y base fundamental el estudio de la historia actual, y con ello la revisión y replanteamiento de las viejas concepciones históricas vigentes para el estudio de la realidad venezolana y latinoamericana en general. Esa exposición constituye el centro de nuestra ponencia.

UNA CONCEPCIÓN PARA ROMPER CON EL
PASADO

Y desde esta posición continuamos nuestra labor en el campo de la Historia Actual. Después de la intervención de la UCV la institución queda como herida de gravedad. El rector Rafael José Neri hace una labor inmensa en pro de la pacificación en medio de un país que seguía enguerrillado. El gobierno de Caldera prosiguió la política de la persecución y de la propia política de los desaparecidos. Esta situación nos impulsa y compromete a continuar la investigación sobre la lucha armada. Es necesario establecer el camino que lleva el país.

La segunda mitad de la década de los 70 y de los 80 aún registran violencia. Guerrillas, masacres como El Amparo, Yumare Cantaura y la que se produce en el desenlace del secuestro de William Frank Niehaus. El año 89 es la manifestación del agotamiento de un ‘modelo’. La crisis se adueña del cuadro histórico venezolano. La década de los 90 exhibe el golpismo en su propio nacimiento y aún está aquí establecido. Desde entonces esta sociedad se va a pique sin que se pueda establecer la causa de la situación.

Y este difícil y complejo presente nos obliga a una reflexión que permita establecer lo actual como una resultante-síntesis de un proceso marcado por la imposición. De modo que lo planteado ahora responde al mismo curso de una historia que se puso a andar en 1492 cuando se inicia la invasión de estas tierras, sus hombres y sus frutos.

LOS INVASORES DE AYER AÚN GOZAN DE UNA FELIZ CONTINUIDAD

Entendimos concretamente que los invasores de ayer aún gozan de una feliz continuidad. Por eso nos detuvimos a considerar el mal llamado ‘descubrimiento de América’ y trabajamos por establecer un deslinde que permitiera definir que los saqueados, pisoteados e invadidos no pueden aceptar suave y dulcemente el mote de descubiertos.

Dijimos entonces –y decimos hoy- somos una condición y una conciencia diferentes. No aceptamos que se nos califique como ‘creados e inventados por el europeo culto y civilizado’. Nadie descubre a nadie. No hay sociedades descubridoras y descubiertas. Superiores e inferiores.

Y nos conseguimos con algo muy importante: la vigencia de este discurso en la actualidad, cuando persiste el esquema de la dominación en regímenes que hacen de la manipulación-engaño un punto de partida esencial para mantener el control ideológico sobre la sociedad.

En esta dirección, tal y como lo hemos venido debatiendo durante muchos años, el sentido y contenido de la Historia Actual, parte de una concepción que rompe con los moldes anteriores y establece una perspectiva que debe tener su centro en la acción y participación colectiva, en la conformación de nuevas fuentes, nuevos instrumentos y técnicas de investigación, y, sobre todo, en el compromiso con el futuro.

UNA HISTORIA SUBVERSIVA Y TRANSFORMADORA

Este es el fundamento y compromiso de la Historia Actual: abrir caminos hacia el futuro. Ve, determina, analiza, propone nuevas categorías para captar la realidad presente como resultado-síntesis de la historia para revertir todos los procesos que han sido contrarios al desarrollo de una humanidad integral e integrada, y proponer una historia por venir que sea verdadero asiento de una humanidad que aún no encuentra su esencia y auténtica razón de ser.

La Historia Actual, por consiguiente, tiene carácter subversivo y proyección transformadora. Y debe cumplir aquel premisa blochiana: siempre nos parecerá que una ciencia tiene algo de incompleto si no nos ayuda, tarde o temprano, a vivir mejor. Y seguimos hasta el presente en la misma pelea.

LA HISTORIA ACTUAL DA CUENTA
DEL CONTENIDO REAL DEL RÉGIMEN

Hoy nos encontramos ante un régimen autoritario de corte militarista y totalitario que no podría entenderse sin insertarlo en el acontecer que lo hace surgir y existir. Se pretende alimentar una confrontación entre unos supuestos invasores que comulgan con el imperialismo y la explotación y quienes se inscriben en el proyecto ‘revolucionario’.

Y así, todo aquel que no comulgue con el régimen debe ser aplastado. Una historia-caudillo-mesías que se sustenta sobre la domesticación-compra-represión de las mayorías.

Y sólo la historia de orientación colectiva que asuma la posición-conciencia de los no descubiertos podrá cambiarle el signo a estos tiempos tan llenos de dolor y destrozo en el orden material y espiritual. Hoy, la Historia Actual crece por muchas partes.

Y no es insignificante la responsabilidad que le corresponde. Es la guía para entender que seguimos siendo descubiertos por encima del baño de independencia, república, democracia, dictadura o ‘revolución’. Aún persiste la historia domesticadora y represora que otros decidieron por el hombre de este continente invadido y vuelto a invadir.

La otra historia, la de un colectivo consciente y organizado, está por hacer. De allí que el reto de la historia actual quede planteado como un imperativo para quienes aspiren ser diseñadores de futuros, que no celebradores de pasados, miserias y destrucción. abm333@gmail.com

1 comentario:

aditt Mendoza dijo...

exelente realto historico. me pregunto compañero compartio o algo con el camarada cantor Ali Primera??