sábado, junio 29, 2013

LA PATRIA CORRUPTA


caricatura de Weil de julio del 2007


LA PATRIA CORRUPTA

Agustín Blanco Muñoz

Profesor, comienzo por decirle que ahora si que estoy vuelto un zaperoco  con eso de que ahora sí tenemos patria porque  somos independientes. Dígame  cómo es la cosa porque  mi  maestra me enseñó, allá a comienzos del siglo pasado, que teníamos patria desde  la independencia. Ahora, después de viejo,  me quieren cambiar la lección…

Mire Don Antero, no olvide que aquí  los caudillos  se sienten una repetición de Bolívar. Y en este caso, como en las supuestas revoluciones de Guzmán Blanco en 1870, Betancourt en 1945 y CAP en 1974  cada quien cree haber logrado la verdadera, definitiva e irrenunciable independencia.

¿Eso quiere decir profesor que revolución que se respete tiene su independencia, su patria o país, su nación y su pueblo? Exactamente Don Antero. Y ahí comienza la gran confusión. Se le quita el sentido a las cosas y se les identifica con la corrupción.

Empezando porque nadie sabe que es eso de revolución. Y la tal independencia que empezó en 1810-11 todavía nos tiene en la condición de invadidos que nos impusieron desde 1492,  dependiendo del marcado petrolero o de los préstamos que nos hagan para mantenernos igualmente controlados en lo político, ideológico y comunicacional.

Pero, profesor,  usted habla de expaís, ¿entonces no somos país ni patria?  Don Antero, no basta con tener un territorio, habitarlo y proclamar en el vacío una forma de hacer y sentir, un pensamiento, una identidad.

El país, o la nación que atiende al vínculo geográfico, étnico, idiomático, religioso, de conciencia e histórico sólo se puede conformar con la disposición ciudadana y la aplicación de la legislación realizada por la propia sociedad. Si no se atiende a ley, norma o conciencia no hay sociedad, país o nación sino una población o suma de individuos que viven y padecen como a cada quien le da la gana. Pero esa esperanza de país se quedó en el camino.

Bueno profesor, eso mismo es lo que yo veo. Y uno no sabe que hacer con tanta manipulación. Ni siquiera sabemos que  somos  y para dónde vamos…

Así es, Don Antero, la mayoría es un colectivo dominado por los  poderes económicos, políticos y sociales que utilizan como quieren al pueblo y hablan demagógicamente de sus privilegios.

Por eso sabemos, Sancho, que el juego a la patria-país-nación es otra forma  humillante de corrupción! T:@ablancomunoz abm333@gmail.com

Últimas Noticias, 29 de junio del 2013.


1 comentario:

Cèsar Humberto Ghinaglia Pèrez dijo...

Mas clarito no canta el gallo.
Somos como animales que habitan un espacio. Hemos dejado de ser una nación, un país, una patria donde viven y conviven Ciudadanos.